OBSIDIANA 

Piedra a la que hay que tener mucho respeto y usar con mucho cuidado. Para usarla en meditación, es necesario contar con la ayuda de uno o varios cuarzos transparentes. No ponerla nunca en los dormitorios. Quita el sueño, incluso a los que duermen en el piso de arriba. Saca lo malo que hay en tu interior. Su uso en meditación es recomendable sólo cuando la persona esté preparada para asumir un fuerte cambio. Se hacen visibles las partes más oscuras del ser. Mostrándolas para ayudarnos a su trasmutación.

Piedra de madurez para personas también maduras y con experiencias en conocimientos superiores. Relacionada con la vida, la supervivencia, el yo, esta gema actúa como un magneto que atrae a las fuerzas físicas para dirigirlas hacia el espíritu, magnificando las capacidades inconscientes. Su color negro, representa lo oscuro y desconocido, es símbolo opuesto de la claridad y el conocimiento. La fuerza transformadora de la obsidiana, resulta extremadamente poderosa para la meditación, abriendo el tercer ojo hacia el conocimiento de la verdad. Poderosa en las prácticas de la meditación y da a conocer, sin ambages, lo que es bueno y lo que es malo en el individuo, por eso se le llama "la piedra de la verdad".

Al abrir estas perspectivas, se abre la luz, el entendimiento, la real justicia de lo que nos rodea. Ayuda por lo tanto, a conocer las debilidades e ilusiones fatuas del ego personal, a reflejarlas, para luego trasmutarlas. Para trabajarla contra estados de depresión y angustia, es mejor unirla con el cuarzo rosado y el verde. Así se balancean las emociones. Muy positiva en el chakra base. (También se la conoce como Lágrimas de Apache y para los indios americanos, poseer una obsidiana era símbolo de poder, riqueza y éxito). Correlación, signos: Cáncer, Capricornio y Escorpión.